Escuela de verano

NUESTRA PASTORAL

El Equipo de Pastoral MCI debe ser el “FARO QUE ILUMINE” la acción educativa del Centro y las relaciones de todos los agentes implicados en esta labor.

Siguiendo los pasos de Madre Nazaria, fundadora de la Misioneras Cruzadas de la Iglesia, congregación que ostenta la titularidad de nuestro Centro Educativo, pretendemos que nuestra PASTORAL sea:

  • MISIONERA y no meramente de mantenimiento, estando abiertos a los signos de los tiempos y procurando un clima pastoral en el que la atención y acompañamiento a la persona sea el eje fundamental que oriente nuestra acción en todo momento. En este sentido, la pastoral debe ser asumida y sentida como algo propio por todo el equipo educativo.
  • COMPARTIDA. Queremos evitar y corregir el riesgo que existe de convertir este departamento en un foco aislado y referido a un reducido grupo de personas que se limitan a ir proponiendo actuaciones religiosas a lo largo del curso. La pastoral comprende, trasciende todo e implica a todos. Todas las actuaciones educativas proyectan nuestra pastoral y todos somos pastoral. Nuestro objetivo es la Misión compartida entre religiosos y laicos. Todas las actuaciones y propuestas surgen como pasitos hacia esa meta final: implicar a toda la Comunidad Educativa en la tarea evangelizadora.
  • “ENCARNADA” y no de ideas o meros conceptos. Nuestro sueño es una comunidad de personas comprometidas, conscientes de su tarea y testigos vivos en sus tareas habituales de aquello que tratan de transmitir mediante unos medios educativos.
  • DE LA COHERENCIA. En la que no existan fisuras entre nuestros trabajos diarios y nuestras propuestas evangelizadoras.

Buscamos, a fin de cuentas, la Competencia Espiritual Cristiana siguiendo el modelo de la Madre Nazaria Ignacia; un modelo de respuesta a las necesidades que van surgiendo en cada momento y realidad y, así, colaborar con su labor sintiéndonos parte activa de su Obra Total.